Tag Archives: Peopleware

No puedo atenderte, estoy ocupado

Si han escucha esa frase, sea como víctimas o victimarios, pues revisen sus agendas, ordenen y compartan sus prioridades con el resto de equipos, recuerden que son seres humanos, que no pueden hacer mil cosas a la vez y que tienen vida.

En serio, revisen sus agendas, quizá haya alguna cosa que no valga la pena hacer en ese momento o no es tan importante como creen. Algo que les puede servir de ayuda es la conocida pero a veces olvidada Matriz de Eisenhower.

la-matriz-eisenhower-como-trabajar-de-forma-mas-eficientes-profesionales-on

Fuente: [ProfesionalesON]

Por otro lado, eso de “multitasking” es un cuento que definitivamente afecta a la productividad. Por favor no la practiquen a menos que estén escuchando música mientras manejan bicicleta. Más información al respecto en este enlace.

Ya para finalizar, vale la pena recordar que quizá de vez en cuando es bueno decir “no”.

Un abrazo,
JD

¿Estoy haciendo bien mi trabajo?

Estoy seguro de que hay personas que dicen (y dirán) que eso es lo que menos les importa. La verdad es que no tiene nada de malo que cada cierto tiempo te preguntes si lo estás haciendo bien.

Con el paso del tiempo (y los respectivos ascensos de cargo o de responsabilidad) te darás cuenta de que el feedback de tus jefes de turno irán disminuyendo, pero eso no debe preocuparte. Lo que debe primar es si te sientes bien con lo que estás haciendo y si puedes verificar (o cuantificar) de alguna u otra manera que tu trabajo está generando impacto en las personas. Mucho mejor si hablamos de la calidad de sus vidas 🙂

Si eso no está ocurriendo, revisa de nuevo, es posible que tengas que cambiar algunas cosas.

Un abrazo,
JD

¿Listo para una entrevista de trabajo?

De todas las entrevistas a las que he asistido (como entrevistado o entrevistador), he aprendido muchas cosas que en realidad pueden parecer simples, pero creo que vale la pena tenerlas en cuenta. Aquí algunas preguntas que debemos hacernos antes de llegar a ese momento 🙂

  1. ¿Qué tanto sabes de la empresa a la que estás postulando?
  2. ¿Qué tanto sabes del puesto al que estás postulando?
  3. ¿Conoces tus logros más importantes?
  4. ¿Puedes explicar dichos logros mencionando algún indicador o % de ahorro/mejora/etc.?
  5. ¿Puedes explicar por qué estás interesado en el puesto ofrecido?
  6. ¿Puedes explicar por qué estás dejando tu trabajo?
  7. ¿Puedes explicar la relación que tienes con el jefe y equipo que quieres dejar?
  8. ¿Puedes explicar qué haces además de trabajar?
  9. ¿Estás preparado para negociar tu contrato ni bien termine la entrevista?
  10. ¿Puedes responder las preguntas anteriores de manera sencilla y/o concreta?

Para cerrar, no hay que olvidar la importancia de estar atento a nuestras expresiones, a las reacciones del entrevistador y de llegar puntual y presentable a la entrevista. Claro, sin exagerar (ni muy elegante ni muy temprano) 🙂

Un abrazo,
JD

Deuda humana

Hace unas semanas –luego de años intentándolo– pude compartir mi opinión sobre la deuda técnica. Algunos amigos me comentaron que veían que el post estaba incompleto y es cierto, no cubrí muchas cosas que tengo en mente (como por ejemplo, cómo medirla, qué herramientas usar o cómo evitarla) pero creo que para suerte de todos nosotros, podemos encontrar abundante información e internet.

Algo muy parecido a esta deuda, es lo que entre conversaciones de amigos denominamos Deuda Humana (DH). Aquí una breve historia que nos ayudará a entender el caso:

Juan es un jefe de proyectos que no pierde oportunidad para menospreciar a su equipo. Pasa el tiempo y poco a poco, algunos miembros de este empiezan a llegar cada vez más tarde, pedir un cambio de proyecto o incluso llegan a cambiar de trabajo.

Pasado un tiempo Juan descubrirá que aquellos que dejaron el equipo –o el trabajo– mostrarán resultados desde favorables hasta sobresalientes.

Independiente al impacto generado, las personas que dejaron el equipo se muestran más motivadas y ese puede ser el inicio del cambio en el nuevo trabajo en el que se encuentren.

Continue reading

Deuda técnica en el 2017

Si bien es cierto nunca he escrito sobre la deuda técnica, reconozco que cada cierto tiempo reviso o empiezo un nuevo borrador al respecto y lo dejo –con mucho dolor– en la lista de apuntes sin publicar.

Hoy por la noche voy a borrar aquellos apuntes y tengo un sinsabor que aumenta con el paso de los años.

Antes de continuar con ello y para quitarme el clavo, aquí algunos apuntes:

  1. Ward Cunningham indica que la deuda está asociada a la programación/reprogramación/corrección que harás más adelante, pues hoy –o ayer– no hiciste un programa sin seguir las recomendaciones, estándares o buenas prácticas de programación y/o arquitectura.
  2. McConnellFowler clasifican las causas como deliberadas, por desconocimiento o incluso ingeniudad.
  3. Por mi parte y considerando que más que software se entrega una solución, pienso que la deuda se debe analizar en todo sentido, en cada capa, etapa, proceso, modelo o secuencia utilizada para la creación del producto.
    • Esto significa que también se debe hacer una mención al hecho de cómo se definen las necesidades de los usuarios o cómo es que se compila, distribuye o instala el software resultante.
    • Tampoco se debe olvidar el prototipado/maquetado de la solución. El cual a veces es olvidado y otras es tan sobrevalorado que hasta llegas a odiarlo.
  4. La deuda se debe mitigar de a pocos ni bien se vaya identificando. Sería ideal eliminarla pero casi nunca es así.
  5. Para finalizar, creo que para no confundir, la deuda técnica debería cambiar de nombre o al menos de versión, pues la realidad ha cambiado y con tantos nuevos jugadores, debería existir algo así como una “Deuda Técnica 2.0”

Continue reading

El lado oscuro de hacer que las cosas sucedan

“Hacer que las cosas sucedan”, es la característica que encontraremos  si analizamos el comportamiento de personas exitosas. Entre las cuales encontraremos muchos líderes de equipos, quizá jefes, gerentes o hasta directores de empresas pequeñas, medianas o grandes.

“Hacer que las cosas sucedan”, implica llegar a la meta, que el cliente se sienta satisfecho y que uno se sienta contento con su aporte al cumplimiento del objetivo.

El problema es que algunas veces, lo último no es tan cierto.

Continue reading