Todos tenemos una historia para contar

Créanlo o no, todos tenemos una historia para contar. Y si aún no nos ocurre, pues nunca es tarde para revisar –o crear– esa lista de cosas que queremos hacer.

Les comparto un corto que descubrí en el viaje de retorno a casa luego de vivir unos meses lejos de esta, y que, casualmente al volver –y para poca sorpresa de mi madre–, me quedé pocos días en Lima porque ya tenía planificados muchos viajes dentro de mi querido país.

Confieso que dudé –muy poco, la verdad– en compartir el video en LinkedIn (red donde publiqué originalmente este post), porque dicha red social se enfoca muchas veces en temas netamente laborales, pero saben, hace mucho descubrí que el trabajo es solo un medio para el fin, que debería ser vivir, hacer el bien y sentirnos bien ¿no?

Un abrazo,
JD

Aprender para trascender

Si en el trabajo, prestamos atención al nivel de independencia de las personas con las que interactuamos, podríamos ayudar de una manera más adecuada, oportuna o bueno, eficiente. Aquí se puede apelar a la experiencia, la intuición o lo que algunos llaman “buen ojo”, pero si aún no nos va bien con eso, comparto algunas pistas basadas en el Shuhari, concepto de artes marciales que describe la necesidad de aprender para trascender.

1. Aquellas personas que se encuentran en proceso de aprendizaje, que generalmente necesitan mayor atención: Implican acompañamiento en las tareas asignadas, que estas sean fáciles de realizar y medir, y que incluyan conversaciones para entender la situación desde otra perspectiva, sus causas y posibles efectos.

2. Los que empiezan a cuestionar las reglas y formas de trabajo, muchas veces relacionados con buscar caminos más cortos para solucionar un problema, sin perder, claro, la viabilidad de la situación: Aquí el nivel de acompañamiento disminuye, sí, pero la delegación debe incluir retos para entender el contexto y estrategia antes que la acción y, claro, poner en práctica nuevos conceptos, no necesariamente técnicos.

3. Los que tienen una forma de trabajar y que a veces cuentan con seguidores: Son los que merecen el espacio y asesoría necesarios para seguir desarrollándose, si aún no lo hacen, liderar un proyecto considerando los perfiles previamente identificados y claro, incrementar su número de seguidores dentro y fuera del equipo.

El real por qué

Si alguna vez se han preguntado por qué alguien se comporta “así”, tiene sentido buscar entender el contexto, pero es mucho más saludable ahondar en los detalles. Con esto no solo me refiero a lo ocurrido, sino a las motivaciones, el pasado, el real por qué.

El Modelo del Iceberg nos ayuda con una perspectiva muy interesante. Tanto la imagen como este video de tres minutos, nos darán más pistas al respecto.

ENIAC, Mark I y la importancia de los tiempos de respuesta

Si bien, es cierto ENIAC es reconocida como la primera computadora (1945), un año antes ya existía la Harvard Mark I, que incluía el uso de tarjetas perforadas para su programación (técnica que se usó por muchos años) y soporte a ejecución multipropósito (a la fecha, cualquier computadora personal cumple ese objetivo)

Entonces, si ENIAC se programaba por medio de circuitos (lo cual incrementaba la complejidad de entendimiento y uso) e inicialmente ejecutaba cálculos con objetivos armamentistas ¿Por qué cuando se habla de Historia de la Computación, se le da tanta relevancia?

Yo creo que no solo tuvo que ver su importancia e impacto en objetivos armamentistas de la época, sino también su velocidad de ejecución. ENIAC realizaba cálculos matemáticos en menos de 1 segundo, mientras que Mark I podría tardar hasta 15 segundos en mostrar el resultado de una simple operación aritmética.

Queda decir, que si la velocidad de ejecución siempre jugó un papel importante ¿Por qué no darle la relevancia del caso, incluso desde etapas muy tempranas?

Les deseo un excelente inicio de semana.
JD

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